¡A oler!

En la nueva propuesta “¡A OLER!”, del Proyecto de estimulación multisensorial de Infantil, comenzamos describiendo, entre todos, las funciones de la nariz, y viendo la importancia de cuidar que nuestra nariz esté limpia para que pueda funcionar mejor.

Los distintos olores penetran desde el exterior y, gracias a los receptores olfativos situados en las fosas nasales, los podemos percibir y diferenciar.

Partiendo de esta realidad, jugamos con nuestros recuerdos de olores y los clasificamos en agradables y desagradables, observando con curiosidad como cada uno los percibimos de diferente manera. Descubrimos que nos rodean principalmente olores agradables, lo que nos hacen sentir bien.

Entre todos elaboramos un ambientador sencillo, con ingredientes caseros, que nos trae agradables recuerdos. Mientras se seca, preparamos un ambientador natural con naranja y clavo, dejando volar la imaginación para crear distintas formas y decorarlo a nuestro gusto. En estos momentos el olor de la clase es intenso pero agradable.

Ahora que nuestra nariz está bien preparada, jugamos a la nariz adivina, intentando descubrir olores escondidos en unas cajas y asociándolos a imágenes. Debemos descubrir olores de la cocina, del baño y los más cercanos a nosotros: los olores del cole. Nuestra nariz adivina un montón de olores que teníamos guardados en el recuerdo, aunque algunos son difíciles de descubrir.

Nos llevamos los ambientadores para activar nuestros recuerdos en casa.

¡Lo hemos olido muy bien!

Además hemos aprendido que nuestro sentido del olfato está mucho menos desarrollado que el de la mayoría de animales.

Nos hemos dado cuenta de que el olfato afecta directamente a nuestro estado de ánimo, a nuestras emociones y a nuestros recuerdos. Cuando olemos algo que resulta agradable, nuestro cuerpo se encarga de liberar endorfinas.

La sensibilidad que tenemos para percibir los olores, unida a nuestra capacidad de asociación, hace del olfato un enlace directo con nuestra memoria: el olor del pan de una panadería que nos da hambre, el olor del cloro que nos recuerda al verano, el olor del chocolate que nos lleva al desayuno y así una infinidad de asociaciones entre olores y recuerdos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s