¡A MOVERSE!

¡A moverse! es una propuesta lúdica, dinámica y especialmente divertida para los alumnos de infantil en la que mejoran su equilibrio, coordinación, ritmo y movimiento.  A través de esta experiencia pretendemos mejorar la motricidad gruesa de nuestros alumnos, esto es a grandes rasgos, la capacidad de mover los músculos del cuerpo de una manera coordinada manteniendo el equilibrio y mejorando la velocidad de reacción de los mismos. La motricidad gruesa implica por tanto movimientos amplios de varios grupos musculares como saltar, correr, bailar…

Empezamos realizando una pequeña asamblea en la que se explican las 4 fases de la propuesta que vamos a realizar. A continuación, invitamos a los alumnos a cerrar los ojos y a tomar consciencia de dónde están. Después les pedimos que nos contesten a las siguientes preguntas:

  1. pon una mano en el corazón y di a qué velocidad te late (¿rápido o lento?)
  2. ¿cuándo se produce un cambio en tus latidos?

A continuación les explicamos la importancia del corazón en el cuerpo humano.

Pedimos a nuestros alumnos que se levanten y que bailen al son de la música de manera libre dando sólo una consigna; cuando la música pare, los alumnos tienen que imitar una sensación que les pida la profesora con su cuerpo; por ejemplo, camino enfadado, salto de alegría… El objetivo es “hablar” usando mi cuerpo y calentar la musculatura para el momento posterior.

Acabada la canción, volvemos a formar la asamblea y pedimos a los niños que se tomen el pulso con una mano en el pecho y con la otra marquen la velocidad de sus latidos. Comprobamos cómo los latidos han aumentado a la vez que nos sentimos más cansados.

Explicamos a los niños que una vez que hemos puesto el corazón “contento” vamos a darle un respiro y dejarle descansar un poco mientras nos dedicamos a estirar el cuerpo. Pedimos a los niños mayores que hagan parejas con los más pequeños y estén atentos a ellos, para la siguiente actividad. Nos preparamos para realizar, YOGA.

Entre los beneficios del yoga destacan:

  1. Dominio del equilibrio.
  2. Coordinación motórica.
  3. Control de la respiración.
  4. Orientación del espacio corporal.
  5. Mejora los hábitos posturales

Ponemos música de relajación y bajamos un poco las persianas para crear un ambiente tranquilo. Los niños están haciendo un semicírculo alrededor de la profesora y se garantiza que haya el suficiente espacio para que no se den ningún golpe. Empezamos de pie realizando el saludo al Sol, después la profesora les va contando un cuento que les invita a hacer diferentes posturas: la serpiente, la mariposa, la rana, el conejo, el árbol, la montaña, el perro, el gato… Mientras los niños van cambiando la postura, se les recuerda lo importante que es cuidar la respiración.  A continuación, nos reunimos todos de nuevo, y rápidamente nos tomamos el pulso; nuestras pulsaciones habían bajado considerablemente pero solo momentáneamente porque acto seguido volverán a subir…. Pasamos a realizar un tipo de yoga mucho más activo marcado por unas canciones que nos indicaran las posturas a realizar de una manera más rápida y melódica.

Concluida la parte central del taller, cerraremos la sesión bailando para fomentar la coordinación y el ritmo de nuestros alumnos al son de la música. Los movimientos repetitivos y la intención de hacer pasos coordinados que acompañen a la melodía es un gran estímulo para el desarrollo psicomotor del niño. Además, las canciones motrices favorecen un mayor conocimiento de su propio esquema corporal y contribuyen a adquirir sentido del ritmo y oído musical.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s